Reflexiones, Teoría y Cultura de Diseño

11 marzo 2006

Esto de enseñar el Diseño

Texto que publiqué en una bitácora de Chile País de Diseño.

"A mí me sorprende la variedad de ofertas académicas que ofrece el mercado educacional.
No sólo en diseño, aunque ésta es mi principal preocupación. Podría decirse que libertad de mercado, libre competencia y tal debería elevar las cotas y las exigencias académicas, mejorar el producto en suma ¿porqué pareciera que no es eso lo que ocurre?, ¿porqué queda esta sensación de que el que se mueve no sale en la foto?.

Tengo la sospecha que el factor informativo, digamos la difusión de la oferta se plantea en un nivel en que estudiar lo que sea es igual a comprar lo que sea, lo que esté a la altura de mi bolsillo y mis expectativas.

Como así ha sido, tengo mis serias dudas de si acaso quienes venden el producto educativo estén de verdad preocupados del resultado final del proceso de aprendizaje que ofrecen.

Pocas son las universidades que imparten diseño y al mismo tiempo desarrollan vida y espíritu universitario (aunque convengamos en que esto no es una condición indispensable para ser "diseñador"), que investiguen, publiquen, desarrollen proyectos, generen asociatividad y lo que es aún más importante, ejerzan influencia en el modo de hacer económico y político del país.

Un tema que me parece fundamental para que la discusión y el nivel de argumentos sean sólidos en este sentido tiene que darse en vistas de que es lo que un país requiere, que clase de país y que clase de profesionales es la que va a realizar las conversaciones mundiales.
Si profesores, directores y estudiantes no dan la talla de estas demandas de internacionalización, si las universidades obligadas por una concepción de mercado que juega al póker y aún no consiente en desarrollar estándares que sean equiparables a las economías que admiramos Finlandia, Nueva Zelanda, Corea, etc., es porque no alcanzan a ver que la ya archisabida crisis de la carrera universitaria pone en tensión no sólo las pegas de los funcionarios de la educación sino la de todos los que apuestan a invertir en su formación académica.

Los miles de diseñadores en formación ¿no debieran exigir a sus casas de estudio herramientas y mecanismos para compararse y medirse con la realidad del mercado por un lado y al mismo tiempo para proyectarse más allá de él hacia el conocimiento y el capital al mismo tiempo?

Quizás viene siendo tiempo de hacer lo que en Europa terminó en el "libro blanco", consistente en acuerdos y protocolos para la integración y convergencia de los currículum de estudio y de las competencias a impartir.

Aunque esto fue transversal a toda la educación de la Comunidad Europea, diseño no quedó fuera, pues el objetivo general es que la enseñanza y el aprendizaje de toda carrera (sin excepción del diseño) permita proveer a las empresas gente capaz de hacer transferencia de información.

Por ejemplo, ¿ICSID e ICOGRADA no tendrán nada que decir para guiar esta elevación de estándares que nuestra profesión pide a gritos en nuestro remoto pero empeñoso país?

Cómo decían el otro día, de lo contrario seguiremos estrujando las excepciones y los casos aislados para justificar un sistema educativo de diseño que no tiene muchas ganas de sentarse a la mesa a dialogar con los clientes, que debiera estar ahora mismo prospectando las oportunidades de estar en el momento y el lugar histórico que le tocó."


2 Comments:

  • gracias Álvaro por la visita y saludos.

    By Anonymous Jota Muga, at 4:34 p.m.  

  • buen tema...

    Pienso que se debe mejorar la forma de educar, por lo menos en diseño. Veo que donde estudié existe una mentalidad de los profesores de "no entreguemos el conocimiento en bandeja de plata", y como lo veo yo, si estan buscando formar un profesional, tienen que hacer precisamente una entrega de conocimientos didáctica y detallada, que permita a los estudiantes ser creativos en forma enfocada y no a tontas y a locas.

    Se ve en los talleres que se evalua pero no se dice que cosas se evaluan, se encargan proyectos, pero no se les pide que durante el proceso pongan énfasis en ciertos detalles.

    Veo que a pesar de que entré a una carrera que decía Diseño Gráfico, adentro la venden como Comunicación Visual, y termina uno aprendiendo algo así como Management del Diseño.

    Mi experiencia trabajando en conjunto con empresas a través de la universidad fue un desastre o éxito parcial, porque finalmente las entidades encargadas de relacionar a unos con otros permanecían estáticas y dejaron que el curso se encargara de todo, perdiendo una oportunidad interesante de generar un proceso contínuo de trabajo en terreno, y de hacerle un espacio al diseño entre las microempresas. Obviamente los dueños quedaron contentos y les sirvió lo que hicimos, pero yo por lo menos quede con esa sensación de que al parecer la universidad no le preocupa el mejorar ciertas cosas, y a la organización que presto el "apoyo", aunque debería decir que prestaron el nombre nada más. (quizas pensando en que los resultados serian un ejercicio que no se implementaría.)

    No veo una crisis de la disciplina del diseño propiamente tal, veo solamente un problema de comunicación y organización. (organización que es débil) Los estudiantes tienen herramientas y ellos son capaces de generar mecanismos que les permiten relacionarse con el mercado. Veo también que el mercado está abierto a recibir sugerencias y apoyo, y que las mismas empresas no tienen muy claro como funciona esto del diseño y para que les sirve. Quizas deberíamos partir por ahí en conjunto con las universidades, pero explicandole primero a las casas de estudio cual es el problema y la solución a implementar. (obviamente hay que llegar con la pega hecha, ya que nadie va a "perder su tiempo" solucionando cosas que parece que a nadie le interesa).

    Hay mucho que se puede hacer, pero hay que entregarlo hecho, esta claro que no se le puede pedir a las instituciones que generen material o herramientas, hay que aprovechar que existen alumnos dispuestos y con ganas de mejorar las cosas, que bajo una buena guía se pueden fabricar herramientas de consulta, establecer conocimiento que les sirve a ellos mismos y a las generaciones futuras que pueden seguir actualizando y mejorando esas herramientas, antes de que los atrape el mercado y no tengan tiempo para nada más.

    Pero primero hay que mejorar nuestra comunicación entre la gente que existe dentro de nuestro curioso mundo de los diseñadores.

    By Anonymous Mau, at 2:30 p.m.  

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